Desde los primeros informes sobre la neumonía nueva (COVID-19) en Wuhan, provincia de Hubei (China), se ha debatido mucho sobre el origen del virus causante, el SARS-CoV-2 (también denominado HCoV-19). Las infecciones por el SARS-CoV-2 están ahora muy difundidas y, al 11 de marzo de 2020, se habían confirmado 121.564 casos en más de 110 países, con 4.373 muertes.
El SARS-CoV-2 es el séptimo coronavirus que se conoce que infecta a los humanos; el SARS-CoV, el MERS-CoV y el SARS-CoV-2 pueden causar enfermedades graves, mientras que el HKU1, el NL63, el OC43 y el 229E se asocian con síntomas leves.
Nature, una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo, se encargó de investigar el origen del COVID-19 y nos comparte en su artículo "The proximal origin of SARS-CoV-2"
Su búsqueda del origen del SARS-CoV-2 empieza a partir del análisis comparativo de los datos genómicos. Ofrece una perspectiva de las notables características del genoma del SARS-CoV-2 y discute los escenarios en los que podrían haber surgido. Sus análisis muestran claramente que el SARS-CoV-2 no es una construcción de laboratorio o un virus manipulado a propósito.
Características notables del genoma del SARS-CoV-2
La comparación de los virus alfa y betacoronavirus identifica dos características genómicas notables del SARS-CoV-2: Sobre la base de estudios estructurales y experimentos bioquímicos el SARS-CoV-2 parece estar optimizado para unirse al receptor humano ACE2; y la proteína de punta del SARS-CoV-2 tiene un sitio de división polibásica (furina) funcional en el límite S1-S2 mediante la inserción de 12 nucleótidos, lo que además condujo a la adquisición prevista de tres glicanos ligados al O alrededor del sitio.
Teorías sobre los orígenes del SARS-CoV-2
Es improbable que el SARS-CoV-2 haya surgido mediante la manipulación en el laboratorio de un coronavirus similar al SARS-CoV. Como se ha señalado anteriormente, el RBD del SARS-CoV-2 está optimizado para unirse al ACE2 humano con una solución eficiente diferente de las que se predijeron anteriormente. Además, si se hubiera realizado una manipulación genética, probablemente se habría utilizado uno de los diversos sistemas de genética inversa disponibles para los betacoronavirus. Sin embargo, los datos genéticos muestran de manera irrefutable que el SARS-CoV-2 no se deriva de ninguna espina dorsal de virus utilizada anteriormente. En su lugar, proponen dos hipótesis que pueden explicar de manera plausible el origen del SRAS-CoV-2:
+ La selección natural en un animal huésped antes de la transferencia zoonótica.
+ La selección natural en los seres humanos después de la transferencia zoonótica.
También examinan si la selección durante el paso podría haber dado lugar al SARS-CoV-2.
Conclusiones
En medio de la emergencia mundial de salud pública de COVID-19, es razonable preguntarse por qué importan los orígenes de la pandemia. La comprensión detallada de cómo un virus animal saltó los límites de las especies para infectar a los humanos de manera tan productiva ayudará en la prevención de futuros eventos zoonóticos.
Por ejemplo, si el SARS-CoV-2 se preadaptó en otra especie animal, entonces existe el riesgo de futuros eventos de re-emergencia. En cambio, si el proceso de adaptación se produjo en seres humanos, entonces, incluso si se producen repetidas transferencias zoonóticas, es poco probable que despeguen sin la misma serie de mutaciones. Además, la identificación de los parientes virales más cercanos del SARS-CoV-2 que circulan en los animales será de gran ayuda para los estudios de la función viral. De hecho, la disponibilidad de la secuencia de murciélagos RaTG13 ayudó a revelar las mutaciones clave del RBD y el sitio de división polibásica.
Las características genómicas descritas pueden explicar en parte la infecciosidad y la transmisibilidad del SARS-CoV-2 en los seres humanos. Aunque la evidencia muestra que el SARS-CoV-2 no es un virus manipulado a propósito, actualmente es imposible probar o refutar las otras teorías de su origen descritas. Sin embargo, dado que se observaron todas las características notables del SARS-CoV-2, incluyendo el sitio de clivaje polibásico y el RBD optimizado, en coronavirus relacionados en la naturaleza, no se cree que ningún tipo de escenario basado en el laboratorio sea plausible.
Más datos científicos podrían cambiar el equilibrio de la evidencia para favorecer una hipótesis sobre otra. Obtener secuencias virales relacionadas de fuentes animales sería la forma más definitiva de revelar los orígenes virales. Por ejemplo, una futura observación de un sitio de división polibásica intermedio o completamente formado en un virus similar al SARS-CoV-2 en animales daría aún más apoyo a las hipótesis de selección natural. También sería útil obtener más datos genéticos y funcionales sobre el SARS-CoV-2, incluidos estudios en animales.
La identificación de un posible huésped intermedio del SARS-CoV-2, así como la secuenciación del virus desde los primeros casos, sería igualmente muy informativa. Independientemente de los mecanismos exactos por los que el SARS-CoV-2 se originó por selección natural, la vigilancia continua de la neumonía en los seres humanos y otros animales es claramente de suma importancia.
Referencias:
Nature, revista científica
Artículo: The proximal origin of SARS-CoV-2
Enlace: https://www.nature.com/articles/s41591-020-0820-9